Mi relación tóxica con OpenAI executive shuffle includes new role for COO Brad Lightcap to lead ‘special projects’

Persona: Un Dev Senior Quemado. OpenAI Pierde a su CMO y Gana un "Jefe de Producto"... Mientras Tanto, el Código Sigue Hediondo Vale, respira. Otr...

Mi relación tóxica con OpenAI executive shuffle includes new role for COO Brad Lightcap to lead ‘special projects’

Persona: Un Dev Senior Quemado.


OpenAI Pierde a su CMO y Gana un "Jefe de Producto"... Mientras Tanto, el Código Sigue Hediondo

Vale, respira. Otro lunes, otra reestructuración ejecutiva en el circo de la IA. Me despierto, preparo mi café (que sabe a aceite de máquina porque la máquina del office lleva tres semanas sin mantenimiento), y me encuentro con la noticia: Kate Rouch deja su puesto como CMO por motivos de salud (le deseo una recuperación plena, que conste, esto no va contra ella) y a Lightcap le dan otro sombrero nuevo.

“Oh, genial”, pensé. “Otro vicepresidente de ‘Sinergia Transversal’ para que nos explique cómo la IA va a revolucionar la industria del prompt engineering”.

Antes, esto era más simple. Cuando yo empecé, el CMO era el que vendía el producto. Punto. No había “Chief Product Officer” que inventara historias sobre cómo el modelo podría sentir emociones si le añadimos más capas de reinforcement learning. Ahora, cada vez que veo un anuncio de OpenAI, sé que detrás hay un PowerPoint de 80 diapositivas y cero líneas de código que valga la pena leer.

Lo que me jode de verdad:

  • La confusión de roles: ¿Lightcap ahora dirige producto? ¿Y eso qué significa para los equipos de ingeniería? ¿Que vamos a tener sprints de dos semanas para cambiar el color de un botón en el multi-modal? Esto no es Agile, es teatro.
  • El agujero del marketing: Kate Rouch era la que hacía que el mundo creyera que GPT-4 no alucinaba, sino que “imaginaba”. Sin ella, ¿quién va a vender el humo ahora? ¿Un modelo entrenado con posts de LinkedIn?*
  • La deuda técnica acumulada: Mientras estos deciden quién se sienta en qué silla, la base de código de la API sigue con endpoints deprecados que solo funcionan si envías un campo mágico en el header que nadie documentó. Eso, mis amigos, no lo arregla un CMO ni un CTO.

Escenario hipotético: Imaginad que Lightcap decide que el próximo producto es un "agente autónomo" para gestionar tu correo. Genial. ¿Cómo lo implementamos? La única especificación es "hazlo parecido a Her". Mientras tanto, la clasificación de salida sigue dando JSON con un 5% de probabilidad de ser strings en chino mandarín cuando le pides un array en Python. Pero sí, vamos a gastar 20 millones de dólares en un anuncio para el Super Bowl.

Mi propuesta de reestructuración:

  1. Despedir a todos los product managers que no sepan diferenciar entre context window y prompt window.
  2. Contratar a un CTO real que haya tenido que lidiar con un post-mortem de un clúster de GPUs derretido.
  3. Hacer que el próximo CMO sea un modelo de lenguaje entrenado exclusivamente con tickets de bug reports de los usuarios. Eso sí sería honesto.

En serio, me alegro de que Kate se tome tiempo para su salud. Ojalá que cuando vuelva, el código sea un 10% más sólido. Pero no contaré con ello.


Nota: Esto es sarcasmo sobre el marketing de hype en la industria. La salud es seria, y el respeto a Kate Rouch es absoluto. El resto, es pura y dura realidad técnica.

— Un Dev Senior que aún recuerda cuando el software funcionaba con un README y buena voluntad.